¿Por qué Bélgica está acaparando la atención ahora? Todos los detalles sobre el reciente atentado.

atentado en Bruselas

atentado en Bruselas

Bruselas fue sacudida por un violento ataque terrorista que ocurrió en pleno centro de la ciudad. Después de horas de incertidumbre y miedo, finalmente las fuerzas de seguridad abatieron al responsable del atentado, identificado como Abdesalem Lassoued, un tunecino de 45 años. Dos ciudadanos suecos fueron víctimas de su furia armada, quienes al parecer estaban en la ciudad para asistir a un partido de fútbol entre Bélgica y Suecia.

Después del ataque, Lassoued emprendió una huida que duró casi siete horas y terminó en un enfrentamiento con la policía belga en el barrio de Schaerbeek. Durante este tiroteo, Abdesalem resultó gravemente herido y, a pesar de ser trasladado a un hospital cercano, falleció poco tiempo después. A pesar de su muerte, el miedo no ha desaparecido por completo; las autoridades no descartan la existencia de cómplices aún en libertad e incluso se especula sobre la posible actividad de una célula terrorista.

Como consecuencia de los eventos en Bruselas, el nivel de alerta por terrorismo se elevó en toda Bélgica, alcanzando su punto máximo en la capital. Las instituciones comunitarias han reducido sus horarios y las escuelas europeas cerraron por el día.

El ataque ha generado numerosas reacciones a nivel internacional. Líderes como Charles Michel, Ursula von der Leyen, Giorgia Meloni y Emmanuel Macron expresaron su profunda preocupación por el resurgimiento del terrorismo en Europa.

Grave atentado en Bruselas: vuelve el miedo

Las investigaciones revelaron que Lassoued había sido rechazado anteriormente para obtener asilo en Bélgica. Presentó una solicitud en 2019, pero fue denegada en 2020. Poco después de este rechazo, desapareció del radar de las autoridades belgas. Las investigaciones también han descubierto que Lassoued había viajado por varias ciudades europeas. Se le vio en Génova en 2021, posiblemente en camino a Francia, y también estuvo en Bolonia en 2016.

A pesar del pánico inicial, el primer ministro belga Alexander De Croo anunció que las escuelas permanecerían abiertas, ya que no existen amenazas directas hacia ellas. Sin embargo, las escuelas europeas y los jardines infantiles europeos permanecerán cerrados por ahora.

Durante la noche siguiente al ataque, las fuerzas de seguridad llevaron a cabo una operación intensiva en Schaerbeek, en la residencia del presunto autor del atentado. Aunque se registraron todos los apartamentos del edificio, no se encontraron rastros del sospechoso.

Ante estos acontecimientos, Bélgica convocó un Consejo de Seguridad para evaluar y abordar la situación, garantizando la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos en el futuro.

Durante la semana siguiente al ataque, la población de Bruselas mostró una conmovedora solidaridad. Personas de todas las edades y orígenes se reunieron en la plaza central, llevando velas y flores en memoria de las víctimas. Este gesto demostró que, a pesar de la sombra del terror, la comunidad puede unirse y resistir al miedo.